jueves, 31 de octubre de 2013

PARROQUIA del SALVADOR, SAN JUAN DE ÁVILA y su discípulo DIEGO PÉREZ DE VALDÍVIA

El Maestro Bartolomé Ximenez Patón, secretario del santo oficio, el año 1628 publicó en Jaén la historia de la antigua y continuada nobleza de la ciudad de Jaén. En el capítulo 40 dedicado a la Ciudad y Arciprestazgo de Baeza nos dice de la Parroquia del Salvador que tiene 850 casas, un Priorato y dos beneficios y en el capítulo 41 en que nos habla de los conventos, hospitales y otros santuarios de esta ciudad, menciona dentro de la circunscripción parroquial el hospital del Espíritu Santo y el de San Antonio Abad.




Hay una casa, Iglesia, Hospital de fábrica del Espíritu Santo, que se hizo y fundó en memoria de aquella luz blanca, que vieron sobre las torres de la puerta del Alcázar, dándoselo a los religiosos del Espíritu Santo, asistiendo a la dicha casa un Comendador que gasta la renta que tiene y limosnas que junta para criaar niños expósitos, que dicen de la tierra, obra de mucha caridad.

Hay otro hospital con su Iglesia de San Antón, donde se cura los lastimados de crancel y fuego sacro. Lo administra un Comendador de los religiosos de dicho santo y gasta la renta y limosna en curar dichos llagados de sus cranceles y lesiones.


Esta referencia me da pié para ir colocando en el tablero las fichas que dispongo.

Efectivamente: cuando el obispo de Jaén D. Baltasar Moscoso y Sandoval el día 8 de agosto de 1624 abrió el proceso de beatificación del Maestro Juan de Ávila, pidiendo que los edictos se publiquen y fijen en las Iglesias de Baeza, para que toda persona que pueda aportar datos de él, se les acepten las declaraciones bajo juramento, JUAN DE AMEZCUA, cura de la iglesia parroquial del Salvador de esta ciudad, fijó el edicto en la puerta principal el día 24 de agosto de 1624.


Entre los que acudieron a testificar el día 18 de septiembre de 1624 figura el bachiller BERNARDINO DE RUS CALATRAVA, presbítero y feligrés del Salvador, diciendo haber oído a sus Mayores y más ancianos y en particular en las dichas Escuelas, Universidad a muchos doctores y maestros, entre otras cosas: Que el cuerpo del Dr. Diego Pérez de Valdívia era tenido en mucha veneración en la ciudad de Barcelona y que el Dr. Pedro de Hojeda, fue un Varón singular en la predicación evangélica (26) y que el Siervo de Dios JUAN de ÁVILA, recibió muchos favores de Dios nuestro Señor.


Particularmente les oyó decir que yendo un día este Venerable Padre a decir Misa a una Iglesia que estaba fuera del lugar donde residía y a donde acudía a decir Misa un día cada semana por su devoción. Y que en el camino se le apareció Cristo nuestro Señor en hábito de peregrino y que diciendo el dicho Venerable Padre, hablando con el dicho peregrino, que iba fatigado y que entendía no podría llegar a la Iglesia  donde iba a decir Misa, le había replicado que perseverase en su camino, que no le faltaría buen premio por ello. Y que el dicho siervo de dios replicó que no podía porque estaba muy cansado, y que entonces abrió el pecho el dicho peregrino diciendo, cuando a mí me pusieron de esta manera no estaba Yo más fatigado? Y que diciendo esto desapareció.(28) 750.


El día 26 de septiembre de 1624 lo hizo el Lcdo. FRANCISCO de BRIVIESCA, presbítero, feligrés del Salvador, que en la dicha Universidad de Baeza, donde se crió desde niño (17), que todo lo que sabe lo oyó decir a los Padres antiguos de ella. En concreto al Dr. Diego Pérez de Valdivia, de la vida ejemplar del Maestro Ávila.(16) y que el dicho
Siervo de Dios, fue Instrumento y causa para la fundación de un Colegio Principal que hay en esta Ciudad de Baeza, donde hay seis Maestros con particulares salarios, donde se enseña gratuitamente leer, escribir y contar  a todos los niños naturales y forasteros, que acuden muchos, y resulta en mucho servicio de Dios nuestro Señor porque se han socorrido los pobres y se les enseña la Doctrina Cristiana. (27) -766-

El Maestro ALONSO LECHUGA, presbítero, feligrés de ésta, de 84 años, el día 7 de octubre de 1624, testifica que desde sesenta años a esta parte que este testigo se puede acordar, han salido insignes hombres de esta universidad en virtud, santidad y letras y este obispado es de los más lustrosos de España en letras, porque toda la clerecía de él por razón de las dichas escuelas es de hombres doctos y las Iglesias todas están gobernadas así mismo por hombres insignes en virtud y santidad y letras, que todos son hijos de las dichas escuelas y vienen criándose con la leche de aquel gran Varón. (26) -781 –


Hablando de los Dres. Bernardino de Carleval y Diego Pérez de Valdivia, el testigo feligrés de la Parroquia de San Andrés, FRANCISCO DE CUADROS nos dice de Carleval: que fue el primer Doctor que se graduó en la Universidad de Baeza y de Valdivia: que está enterrado en un convento de Capuchinos en la Ciudad de Barcelona. (19) -800 - 
Y que en Baeza fueron Discípulos e imitadores de la Doctrina del Maestro Ávila; leyeron en la Universidad Artes y Teología, predicaron muchos años y gobernaron la dicha universidad en oficio de Rectores en diversos tiempos, con tanto celo del bien de las Almas, con tanta desnudez de los bienes temporales que no solamente hicieron gran bien y provecho en los mismos estudiantes sino también en todas  las personas de todos los demás estados, casados, viudas, religiosas, Beatas, que dicen en España y en especial en esta Ciudad, y llegó a tanto punto de virtud todo esto que se acuerda este testigo haber oído decir a personas graves , que cuando vinieron los carmelitas descalzos a fundar en ella, vieron tanto resplandor de virtud los fundadores, que solían decir que para que la Ciudad de Baeza fuera un Convento de muy religiosas personas no le faltaba otra cosa sino que se cerrasen las puertas de la Ciudad de noche, como se cierran las de los conventos.


En la educación de los niños de la Escuela, ponían especial cuidado en lo que solía decir el dicho Padre Maestro Ávila, que ganando los corazones de los niños en su más tierna edad se ganaban las repúblicas, villas y lugares, por que ellos venían después a gobernarlas: los unos a ser predicadores, los otros a ser casados, regidores y tomar los demás estados que suele haber en la República Cristiana, y así criados desde niños en virtud, cuando grandes, cada uno en su estado, la favorecerían y ampararían.(26) -805-
DIEGO PÉREZ DE VALDIVIA

Me limito a exponer el testimonio del Lcdo. Luis Muñoz; la corrección que le hizo su Maestro y la autodefensa ante la Inquisición.


+ Es considerado como el discípulo predilecto de San Juan de Ávila, “parecido en todo a su gran Maestro, a quién procuró imitar y lo consiguió felizmente” “fue el Eliseo de nuestro gran Elías, heredó su espíritu doblado…alcanzó un magisterio y una doctrina tan sólida, que se puede seguir seguramente, y creer a quién la santidad, las letras, la edad, la experiencia, el haberse criado  al lado del padre Maestro Ávila, le hicieron prudentísimo”(L. Muñoz, Vida, lib. 2º, cap. 12 y 14)

+ “Avisado soy de parte cierta que aquellos señores están disgustados del modo riguroso y no llano de su predicación y lo darán así a entender en la obra, si otra vez les viene a las manos; así convendrá mirar mucho cómo predica, para que no haya causa de asirle en palabras. En sus ocupaciones le enseñe nuestro Señor lo que debe tomar y decir por su misericordia”. (Carta 250)

+ “Soy particularmente aficionado al Papa y a la Iglesia romana, rogando por ella…enemigo de novedades y amigo de ser enmendado y de seguir la común vida y doctrina de los santos…hace veinticinco años que leo en Escuelas las Artes y santa Escritura…y predico gratis por amor de Dios, si dan limosna la doy a los pobres, trabajando día y noche sin parar, y siendo mi celda como mesón de todos y respondiendo y dando consejo a cuantos me lo piden, los cuales son muchos y de todo género de gente, los que en mi casa y en la Iglesia comunico”

LA PARROQUIA DEL SALVADOR  se gloría de haber alojado en el hospital del Espíritu Santo, erigido dentro de  su demarcación parroquial al MAESTRO JUAN DE ÁVILA  y haber dado a la Iglesia al feligrés DIEGO PÉREZ DE VALDIVIA discípulo predilecto del Maestro Ávila, patrono, administrador y rector de las Escuelas y terminando sus años pastorales en la Ciudad de Barcelona donde se le conoció como el “Santo” y el “Apostólico”.


Diego de Sevilla, sobrino del Dr. Rodrigo López, debió conocer al Maestro Ávila en Granada haciéndole conocedor de los planes que su tío tenía de fundar una Academia en su ciudad natal. Viendo el cielo abierto el Maestro Ávila para llevar a cabo la formación de los niños y del clero, debió valerse de él para  que lo pusiera en conocimiento de su tío, que al saber de la valía y santidad del maestro Ávila no dudó en encomendarle el patronazgo y la administración de las Escuelas.


Mientras esto se llevó a efecto, no cabe duda, que Diego de Sevilla, que estaba al frente de la casa – iglesia – hospital del Espíritu Santo, se la ofrecería como alojamiento.

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